Objetivo 50 mm

 

El sistema bifocal humano posee un ángulo amplio de visión, pero frecuentemente necesita concentrarse en una pequeña porción de lo que está viendo. La atención del ojo humano puede llegar a ser muy selectiva, concentrándose de modo instintivo en una pequeña porción de lo que vemos. Entonces ¿por qué se dice entonces que un objetivo de 50mm, es el más parecido al campo de visión del ojo humano?.

Este es un tema antiguo ya. Seguramente la creencia que el objetivo de 50mm se asemeja a la visión del ojo humano viene de la época de los inicios de la fotografía en formato 35 mm.

Es cierto que la focal ideal para 35 mm estaría aproximadamente en el (43.2 mm) o en ópticas de élite ligeramente angulares, o bien otras entre los (40 mm y los 50 mm),  pero existen también poderosas razones ópticas y mecánicas para que esto no sea así.

Con el advenimiento de las cámaras réflex de 35 mm, las ópticas de 40 y 45 mm (las más próximas a la visión humana), resultaron más problemáticas de convertirse en ópticas stándar, porque cuanto menor es la longitud focal de un objetivo más se incrementa la curvatura. Es decir, un objetivo de 40 mm, 45 mm o bien uno de 43.2 mm (que sería probablemente la focal ideal desde el punto de vista de su máxima semejanza posible con la visón humana en objetivos para formato 35 mm), va a poseer una curvatura más grande que una de 50 mm. Así pues, en las cámaras réflex de 35 mm, la necesidad de introducir un espejo en el cuerpo de cámara, hace más complicado el que la focal stándard sea un 40 mm, 45 mm o la focal ideal de 43.2 mm que un 50 mm.

También es cierto que desde la llegada de las primeras cámaras telemétricas de 35 mm (sobre todo Leicas y Contaxs), en buena medida ha habido algo de unanimidad con respecto a la denominación del objetivo de 50 mm como focal “estándar” o “normal”.

Dicho todo esto, tenemos que tener en cuenta que en casi todos los tipos de objetivo existe la posibilidad de que éste sea de focal fija o variable. Si la focal es fija no podemos ni acercarnos ni alejarnos del objeto con el zoom. Éste es un buen modo de esforzarnos mucho más, en buscar el encuadre adecuado, ya que tenemos que movernos nosotros mismos. Por eso el objetivo de 50mm, que es el que más se asemeja a la visión humana, es el recomendado en las escuelas de fotografía para el aprendizaje.

Por otra parte, al ser objetivos mucho más simples y con menos lentes son más baratos y ofrecen una gran calidad y luminosidad. Son muy útiles para fotografía de retrato porque su apertura máxima de diafragma suele ser muy grande y eso ayuda a reducir la profundidad de campo y así dar más importancia al retratado.

Sus 50mm de distancia focal son muy similares a los 43mm de la diagonal de un negativo de 24x36mm (esto es, a la diagonal de la imagen que se proyecta sobre este negativo), y cubre un ángulo de visión de unos 46º, similar al ojo humano. Por ello su campo de visión es muy similar al que vemos normalmente.

Las razones de que sea 50mm y no 43 son más bien técnicas (descritas al comienzo), ya que a principios del siglo XX, cuando empezaron a fabricarse estos objetivos, esta distancia daba una mejor calidad de imagen.

Pero en cualquier caso, el clásico objetivo de 50 mm, en formato de paso universal, es sin ningún género de dudas la óptica por antonomasia en la historia de la fotografía que más se asemeja al ojo humano.